Algunos consejos

Por si os ha inspirado mi viaje y vais a viajar a Perú y Cuzco, aquí os dejo algunos consejos útiles:
(Puedes encontrar más información en peru.travel)

  • Para el mal de altura:
    • Cuando llegues a Cuzco o Puno, a un lugar de altura, puedes sentir una cierta ligereza o entusiasmo, pero ojo, tómate las cosas con tranquilidad; no caigas en la tentación de moverte mucho y correr de un lugar a otro. Las primeras horas, mejor descansas y no te muevas mucho.
    • Va muy bien beber mate de coca, que está disponible en todos los hoteles.
    • En farmacias venden una capsulas de hierbas que se llaman "Sorojchi", que significa mal de altura en quechua.
    • Otra opción es llevar desde aquí en gránulos homeopáticos "Coca a las 30CH"
    • NO COMAS GRASAS en altura. Si no estás muy acostumbrado a la altura, las grasas las digieres mal. Mejor come comidas ligeras y modera las comidas con grasas. Pasa de las "grasas plásticas"
    • Respira profundamente y con calma. No te fuerces y acepta que en altura eres mucho más débil
    • Bebe siempre abundante agua, y que sea embotellada, nunca de grifo. Puedes comprarla incluso en los mismos hoteles
  • Dinero o tarjeta: pues lo más aconsejable es llevar dólares americanos, y dos tarjetas de crédito (ojo!, no de débito). Los dólares los cogen en muchos sitios, y luego hay muchas agencias de cambio donde cambiarlos por soles. Hay máquinas ATM (cajeros) en todos los sitios (especialmente cerca de la Plaza de Armas o plaza mayor de cada pueblo o ciudad)  el límite de dinero que puedes sacar al día está entre los 400 y 500 soles (110-140 euros), pero no todas cobran los mismos intereses y la única forma de saberlo es preguntando en el hotel. Hay una cosa a tener en cuenta en Perú, por algún extraño motivo, casi nunca tienen cambio de billetes de 50 soles (menos de 14 euros!!) para arriba, pero las ATM te dan siempre billetes grandes. La única solución es que tú o el de la tienda busquéis cambio en otro lugar... Se organizan muy mal en este sentido. Los hoteles cogen tarjetas de crédito (no de débito!), algunas tiendas y restaurantes también, pero la mayoría de las sitios o servicios solo aceptan cash. Los taxis se pueden pagar también en dólares, pero no siempre tienen cambio....

  • ¿Me preparo el viaje o voy a la ventura?: tenerlo todo asegurado antes de ir tiene sus ventajas, sobre todo los primeros días hasta que te haces al lugar. Ir por libre te permite fluir, pero igual no aterrizas del todo bien. Desde mi punto de vista lo ideal es reservar antemano los primeros días, y así aprovechas bien el tiempo, mientras que te haces al lugar y tienes una mejor idea de lo que quieres. Con los tours en grupo aprendes y ves mucho, pero vas a un ritmo que no te permite apreciar realmente muchas cosas. Quizá vale la pena luego ver algunas cosas que ya has visitado pero por tu cuenta. Yo aconsejo que te permitas tener días sin planificar, combinados con tours planificados.

  • Con maleta o de mochilero: depende de cómo quieras viajar y de cómo te sientas. La mochila es más práctica si tienes que caminar con ella un buen rato, pero la maleta es más cómoda para abrir y cerrar si vas a pasar por muchos hoteles. Yo me llevé ambas, una maleta grande y una mochila mediana que me pude llevar en la cabina del avión. Además, la mochila te la puedes llevar en caso de que tengas que hacer un viaje de uno o dos días, y dejar la maleta en el hotel (en todos puedes dejarte las maletas, incluso puedes viajar a otra ciudad durante varios días y luego volver a por ella)

  • ¿Tengo que tener precaución con las comidas? A mi me dio por comer vegetariano cuando estuve en Perú, y la verdad es una buena manera para no tener problemas de digestión. De todas formas, además de moderar las grasas, se aconseja tener cuidado con la comida que puedas comer en la calle. Yo he comido de todo y no me ha pasado nada, pero eso sí, lo he hecho con moderación. Incluso he bebido chicha, pero solo unos sorbitos.

  • Mosquitos: en Cuzco no hay mosquitos, pero en Machu Picchu puede haber y en la selva siempre hay. Yo no llevé nada y no vi ningún mosquito. Pero si vas a la selva es aconsejable vacunarse de fiebre amarilla, llevar repelente, y ya puestos, algún antihistamínico por si aún así te pican. En homeopatía, Ledum Palustre a la 30CH va bien como preventivo y una vez que te han picado.

  • ¿Hay que vacunarse? No hay que vacunarse para ir a Perú. Si vas a la selva, se recomienda. En la página peru.travel puedes encontrar más detalles

  • Qué ropa llevar: al estar tan cerca del trópico, la temperatura durante todo el año varía muy poco. Además hay que tener en cuenta que está al sur de la línea del Ecuador, con lo que las estaciones son contrarias a las nuestras. En Cuzco y el Valle Sagrado la temperatura oscila en un día desde casi 0º hasta más de 25º, y además el sol cuando pega, está muy fuerte, por lo que es necesario llevar varias capas de ropa, ya que por la mañana hay que abrigarse mucho, mientras que al mediodía te quedas en maga de camisa. En Puno, que está a más altura, hace más frío. Y en los meses de primavera y verano, lo normal es que llueva casi todos los días.

  • Electricidad: la electricidad es la misma que en España, 220V (pero 50Hz) en la mayoría de sitios, por o que no hay que llevar transformador, pero los enchufes son como los americanos, por lo que sí hace falta un adaptador. Yo me compré uno en el aeropuerto de Barajas (no encontré en ferreterías ni en el chino). También te puedes comprar un cargador de móvil una vez allí, aunque yo me pillé uno en un mercado y no era muy bueno (imagino que en una de las muchísimas tiendas de telefonía móvil dan mejor resultado). Por cierto, recomiendo hacerse con un powerbank, que es un artilugio que sirve como batería externa para dar carga a tablets y móviles (pero mejor uno de los pequeños, ya que pregunté a Iberia si me podía llevar uno grande y no supieron contestarme..., bueno, al final me dijeron que no..., y sin embargo, con el pequeño no tuve problemas). Yo me llevé también un ladrón con varias entradas par poder cargar el móvil y la tablet a la vez, que no siempre tienes varios enchufes en el hotel.


Vuelta a casa...., a Jávea...

Ya he vuelto a casa, a Jávea, matizo; porque tengo la sensación de que no sé cuál es mi verdadero hogar. En Cuzco y Valle Sagrado he sentido una familiaridad con la tierra que no había sentido en ningún otro sitio, y en cierta manera siento que pertenezco allí...
Ahora estoy en mi casa, y me siento muy a gusto también; aunque hay que decir que, prácticamente desde que aterricé se declaró un incendio en Jávea que ha devastado a una buena parte de Las Planas en el Parque Natural del Montgó. Además de la tristeza del desastre ecológico, he estado a todas horas cubriendo la noticia como podía, desde que subí al AVE en Madrid, ya que mi redactor de Xàbia AL DIA, Carlos, acaba de salir hacia sus vacaciones....

Mi úlitmo día en Perú lo pasé primero paseando por Arequipa, visitando el museo Santuarios Andinos, donde está la momia Juanita..., que en realidad no es una momia, sino un cuerpo congelado de una niña de 13 años, encontrado en la cima de un volcán.
Juanita fue una niña inca de hace unos 500 años, elegida desde que nació para ser sacrificada a los Apus. Para ello fue especialmente alimentada y educada, y era sana, bella y de clase alta; sólo los niños más perfectos podían ser elegidos para este sacrificio que implica ser convertido en un mensajero entre los hombres y los dioses...
En su 13º cumpleaños Juanita viajó de Cuzco al valle del Colca, andando claro, es una procesión en la que las gentes de los pueblos salían a admirar y venerarlos. Era un acontecimiento muy especial. Era un honor.
Vestida con prendas especiales, Juanita subió a la cima del volcán Hamp'atus, acompañada solo por la clase sacerdotal. En la cima se construyó un altar, y en una ceremonia en la que primero se durmió a Juanita con una bebida fuertemente alcohólica a base de chicha, se dio muerte a la pequeña con un certero golpe en la cabeza.
Juanita así logró comunicar su mensaje a los Apus, para apaciguar su furia, convirtiéndose ella misma en casi una deidad en este duro pero hermoso ritual, cargado de significado. Su espíritu y el de la montaña se unieron para siempre...

No sé. Entiendo a Juanita. Entiendo el honor que fue su sacrificio. Entiendo la marca que sobre tu alma deja el haber estado en contacto de esa manera con los Apus, los dioses de las montañas.  Entiendo que su espíritu quedaría unido a las cimas y los pasos más altos, cual hermosa ave que queda para siempre en libertad... Entiendo que Juanita en posteriores reencarnaciones quedará marcada por esa conexión y que le costará luego entender que es humana y no un pájaro noble.... Entiendo la visión que eso le otorgará... Espero que en otra vida sepa comprenderlo y que lo utilice una vez más para ser "mensajera" de los dioses para los hombres, aunque esta vez sin sacrificios...

Monasterio de Santa Catalina
Aún en Arequipa, fui a visitar el Monasterio de Santa Catalina, una residencia para monjas de clausura que venían de familias de clase alta. En realidad es una pequeña ciudad, una residencia para niñas bien que, en vez de casarse, prefirían vivir una vida de rezo y contemplación.
El lugar es ciertamente hermoso, con callejuelas andaluzas, paredes pintadas en teja o añil, patios, fuentes, jardines y pequeñas casitas que eran las residencias de cada monja, cada una con su propia cocina. Las ciudades peruanas (las que yo he visto), son caóticas, y este rincón suponía un bello respiro para el alma...
La cultura peruana es mixta, y tiene tanto de nativa como de cristiana. El sincretismo aquí es normal, y de hecho en muchos rituales y fiestas se mezclan ambas influencias. Danny, mi guía, me decía que no se sentiría completo si tuviera que renunciar a alguna de las dos. Él por ejemplo alterna los rituales chamánicos andinos con la lectura de la biblia cuando llega a casa. Y ambos contribuyen a darle la paz y fuerza espiritual con la que se siente a gusto.

Con el sincretismo dejé Arequipa para volar hacia Lima y luego Madrid. Un viaje largo hasta llegar a Jávea, pero que me pasó volando. Fueron unas 20 horas desde Lima a mi casa, todo fluido y casi sin parar, y sin dormir. Solo alterada por la noticia del incendio.
No dormí en 50 horas (la inquietud de emprender la vuelta impidió que reconciliara bien el sueño los últimos dos días) y no descansé en 30 horas. Bebí mucha agua todo el rato y cuando llegué dormí casi 12 horas seguidas.... Creo que es la mejor manera de evitar el jetlag. Bueno, hay dos opciones, o duermes mucho y despistas a tu cuerpo, o duermes poco con el mismo objetivo....

Ahora poco a poco, vuelvo a la rutina. El lunes empiezo el trabajo. Pero mis pensamientos y recuerdos están en Perú.... He vivido y aprendido muchas cosas; he recordado mucho de lo que fui (si es que uno cree en vidas pasadas...) y sé que tengo que volver... Tengo ideas y gente con las que llevarlas a cabo... Veremos lo que pasa... Veremos si es solo una ilusión, producto de la magia que he vivido, o si es algo real....





Culture shock

"Culture shock" es una expresión anglosajona que hace referencia al golpe emocional que te produce una cultura diferente a tuya cuando de repente de encuentras inmersa en ella. Yo no sufrí "culture shock" cuando llegué a Perú, y en concreto a Cuzco y el Vall Sagrado. Más bien lo contrario, me he sentido siempre como en casa. Es una tierra que me resulta tan familiar..., casi me atrevería a decir que más que cualquier otro lugar en el que he vivido.... Muchas vidas allí..., seguro.

Pero ha sido volver a una ciudad, en concreto a Arequipa, y toparme de bruces con el "culture shock".... Bajón.... Vale que no ayudó el hecho de que nuestro autobús se quedara tirado en la cuneta tres horas y media, a una hora de Arequipa, hasta que llegó otro bus que nos recogiese -una avería del motor, primera vez en 20 años de la compañía Cruz del Sur-, pero encontrarme en una tierra ajena, extraña, bulliciosa y caótica era tan distinto a Cuzco y el Valle....
Con un halcón, Killichu, el animal con el que más identificada me siento
Arequipa es una ciudad encantadora, vale que ha crecido mucho y descontroladamente en los últimos años, pero es un lugar donde la presencia colonial española dejó mucha huella, y andar por sus calles recuerda mucho a la arquitectura del sur de la península ibérica. En teoría debería resultarme muy familiar...., pero no....
Por fin llegué a mi hotel de Arequipa a media noche, y a la mañana siguiente, a las 8h, me iba otra vez, en esta ocasión a Chivay, en el cañón de Colca. Llega el bus a recogerme y resulta que mis compañeros para este tour son todos españoles... Pero me sentía extraña, ajena, me costó abrirme a ellos..., y mira que lo intenté... ¿qué me pasa? ¿Es que tengo pinta de gringa? ¿He perdido habilidades sociales? ¿Me he mimetizado con la cultura quechua?... Me sentí de bajón... En parte cansada, en parte con ganas de volver ya a casa, en parte no.... Desubicada... "Culture shock".

Subimos al altiplano y vimos un montón de vicuñas, llamas y alpacas (guanacos no porque son muy esquivos), y al majestuoso volcán activo Misti que protege a Arequipa, pero desde atrás... La pampa blanca dio paso a un altiplano aún más elevado hasta que llegamos a un paso a 5000 metros, desde donde se divisaba la cordillera que está detrás del valle de Colca. Salimos a hacer fotos....
El aire fresco y puro, las montañas, la roca... !!!! Otra vez me sentí en casa!!! Los Apus, mis queridos Apus, mi alma de halcón necesita de vuestra presencia....

Al final, el hermoso valle del río Colca se abrió frente a nosotros y Chivay al fondo. Vuelvo a sentirme bien, sentirme plena... Paramos a almorzar (comer) y todo el bus (sólo éramos 8) se sentó en la misma mesa. Éramos un matrimonio jubilado con su hijo de veintitantos, dos parejas jóvenes y yo. Por fin conseguí conectar con ellos!!!
Luego fui comprendiendo por qué me había costado conectar con ellos..., de hecho, lo mismo que me había pasado a mí les había sucedido a las otras dos parejas.... Nos habíamos sentido aislados de los demás... Resulta que la mujer de la pareja jubilada es de esas personas que no necesitan socializar tanto y que optan por autodefinirse ante desconocidos en base a las cosas que no le gustan, como si de esa manera dejase bien claro sus límites inquebrantables... Cuando rompí esa silenciosa barrera de desaprobación, enseguida conecté con todo el mundo... y disfrutamos el día que coincidimos juntos con muy buen rollo...

En Chivay, un pueblecito alejado de otras grandes urbes pero que en sí muestra bastante desarrollo como capital del valle del Colca que es, me di un paseo por las calles y la la Plaza de Armas, para luego subir a ver el planetarium con una de las parejas de españoles. Me encanta la cosmovisión andina y las constelaciones oscuras, aunque lástima que las nubes nos impidiesen ver el firmamento... Menos mal que tengo el Google Sky map....
Después cenamos en el hotel Pozo del Cielo (donde se hospedaba la pareja), y charlmos largo y tendido, muy entretenidos... La verdad es que lo pasamos genial.

Al día siguiente partimos temprano hacia la Cruz del Cóndor para ver a estos majestuosos pájaros elevarse mediante las corrientes térmicas en cuanto el sol empezaba a calentar el profundo cañón del Colca... De camino paramos en un pueblecito con una preciosa Plaza de Armas e iglesia, y un volcán en activo al fondo... Luego nos detuvimos en innumerables miradores para admirar la belleza del valle... Desde luego es un lugar precioso que merece ser visto no en un sólo día, sino en varios... Y además se ofrecen todo tipo de actividades al aire libre....
El Valle del Colca
Por fin llegamos a la Cruz del Cóndor. Un centenar de personas ya habían tomado posiciones a lo largo de las vallas y miradores... y a esperar. El aire estaba muy frío y solo de vez en cuando soplaba el aire como consecuencia del calentamiento del fondo del cañón... Esas condiciones no hacían presagiar un buen avistamiento de cóndores, pero tuvimos paciencia..., esperamos.... De repente dos hermosos ejemplares adultos aparecen, dan unas cuantas vueltas, surgen de golpe a 20m de mi posición, pero vuelven a desaparecer.... No llegué a poder tomarles una foto....
Esperamos...., esperamos mucho tiempo..., tres jóvenes de plumaje marrón surcaron logitudinalmente el valle... Al cambio de un tiempo, otros dos... Ya nos tocaba irnos..., pero el guía nos concedió otros 10 minutos más... Y fue entonces cuando vimos otras tres aves enormes subir y virar, recortadas contra el cielo azul con los nevados al fondo... ¡¡Hermosas!!
Valió la pena llegar ahasta allí!! Bueno, habría valido igualmente solo por ver el paisaje del Valle del Colca, pero además habiendo avistado el vuelo de los cóndores, el rey de los Andes,¡¡ aún más!!

Después de un delicioso y tradicional almuerzo en Chivay, mi despedí de mis amigos españoles, que continuaban hasta Puno y estaban en la parte inicial de su viaje. Un fuerte abrazo y seguro que nos vemos algún día por Madrid o por Jávea!!
El viaje de retorno a Arequipa fue agotador. Acostumbrada a la comodidad de los Toyota..., -había llegado a pensar que es la única marca que venden aquí-, la furgoneta Hyundai se me antojaba como demasiado dura, sobre todo por sus incómodos asientos, el viaje de tres horas parecía que fueran cinco. Tan baldada llegué al hotel de Arequipa -hay que decir también que la entrada a la ciudad es agobiante, congestionada y pasando por suburbios en una zona muy árida-, que ni la ducha ni el ibuprofeno que me tomé me aliviaron...

Salí a pasear ya de noche, y me di una vuelta por la bonita Plaza de Armas. Una zona con mucho encanto y con mucha reminiscencia española... Y por fin recalé en el Chica de Gastón Acurio para cenar un ceviche con vinito blanco peruano Tabernero (muy rico), y panecillos hechos de cereales locales... Un pequeño homenaje de despedida de esta tierra que me ha acogido durante casi un mes....
Hoy me daré una vuelta por la ciudad, para ver a la momia Juanita y el Monasterio de Santa Catalina, que me han recomendado, y por fin mañana vuelvo a España!! Tengo ya ganas de volver, pero en cierta manera, también quiero quedarme.... Veremos qué tal el "culture shock"....
Un cóndor adulto con el nevado detrás

Del Capac Ñam a los extraterrestres

La ingeniería inca llegó a unas cotas inimginables para el mundo occidental. Orientados hacia el firmamento, al entender la relación íntima que la vida tiene con el universo, diseñaron sus ciudades con formas de animales que pudiera ser vistas desde el cielo, pero también trazaron caminos con una exactitud increíble. 

Una parte del Capac Ñam divide el continente sudamericano en dos con una línea de exactamente 45º, uniendo las ciudades más importantes a nivel religioso o filosófico. Empieza en Machu Picchu, pasa por Ollantaytambo, sigue por Cuzco y llega a Puno, desde donde continúa por Bolivia y Argentina, siempre jalonada por ciudades relevantes. Sin pretenderlo, desde hace una semana estoy haciendo ese recorrido y en ese orden..., y, como el Camino de Santiago, voy descubriendo cosas de mí...

Templo a Wiracocha en Raqchi
El lunes salí de Cuzco temprano para coger el bus hasta Puno. Un viaje con varias visitas turísticas, en las cuales iba a descubrir, gracias a la excelente guía Marita, que luego descubrí es chamana (estoy teniendo mucha suerte con los guías!), mucho más de lo que me esperaba de la cultura inca y de mí. Pasamos por las impesionantes ruinas del templo a Wiracocha (la deidad suprema de los incas) en Raqchi. Se trataba de, además de un templo, un lugar donde acudían los elegidos a aprender.
Caminé por las plazas y calles del lugar y pude sentir el ambiente que una vez tuvo. Me recuerda a una universidad o a un centro de enseñanza de la Grecia antigua. Además del templo y varias viviendas, hay 200 habitáculos circulares con techo de paja (solo una está completamente restaurada) que servían para impartir diferentes especialidades. Me metí en unos cuantos y sentí como si primero te evalúan o examinan para saber si estás preparado. Y luego en cada choza se daba una "asignatura" diferente, como agricultra, emociones positivas o astronomía... Esa es la sensación que me dio. Si fue así o no, lo dejo a la imaginación de cada cual.

La verdad es que cuanto más me cuentan sobre la historia de los Incas, más me doy cuenta de que no se sabe nada o  casi nada. Solo ahora se empieza a entender un poco la gran aportación de este pueblo, que condensa a las culturas pre-incas, por no hablar de las similitudes con otras culturas milenarias.
En la siguiente parada, nuestra guía Marita, que fue subiendo cada vez más el nivel de sus explicaciones, nos empezó a contar cómo entendían los incas el desarrollo espiritual, y el mensaje de la importancia de vivir la vida de la manera más feliz posible, soltando todo lo malo. 
En el museo de Pucará nos mostró una figura labrada en piedra -los incas no tenían escritura pero sí representaban lo que para ellos era importante de manera simbólica-, que representaba la elevación del espíritu y el trabajo a realizar. Siete cabezas representan a los siente deimos, o a los siete pecados capitales que hay que superar. La corona con tres cabezas de puma representan el equilibrio entre espíritu, mente y cuerpo, y que cuando ellos se alcanza se activa el fuego interior (representado también por el puma). Este fuego es lo que en sánscrito se conoce como Kundalini, y se activa en el coxis y sube hasta la cabeza, otorgando a la persona que alcanza ese estado poderes sobrenaturales, que ha de aplicar con ética y para el bien común. Terminamos el viaje a Puno con una vibración muy alta y una bonita conexión con Marita.
Mi compañero de asiento, un profesor de una universidad italiana, también resultó ser una persona que va más allá de lo material y cree en la importancia de un desarrollo espiritual, y también combina su fe católica con otros conocimientos... La clave, es claro, está en la integración....

Cuando llegué a Puno la verdad es que tuve la sensación no tanto de haber viajdo por el espacio físico, sino más bien por el tiempo....

Los siguientes dos días, mi viaje tomó un carácter diferente. Volví al formato de Tour organizado, y si bien creo que es una buena manera de conocer los lugares a donde vas, la verdad es que es incompatible con una percepción sensible de las cosas. Aunque no por ello estuvo mal.
Visité las islas artificiales, hechas de totora, de los Uros. Unas 2000 personas viven flotando sobre el agua, sobre unos cimientos de juncos apilados y casas del mismo material que han de renovarse continuamente ya que la materia prima se  pudre. Una forma de vida efímera que vienen desarrollando desde hace miles de años. Las islas se sustentan sobre un metro de raíces de totora compactada, que a su vez se amarran con estacas al fondo. A veces tienen que trasladarlas a otro lugar, y si es muy grande, la sierran por la mitad y la mueven por trozos. Es una forma bastante increíble de vivir.
El lago Titikaka desde Amananti
Luego fuimos a la bonita isla de Amananti, donde habitan 11 comunidades que trabajan la agricultura para el autosustento y que también viven del turismo, proporcionando hospedaje a los visitantes. Allí coincidí con mi compañero de asiento del bus de Cuzco a Puno, Antonello (qué casualidad!), y una pareja de americanos muy majos, Reka y Aaron. Durante un día vivimos y comimos en casa de unos isleños, Anselma y Adrián, quienes nos acogieron con lo mejor que tienen. También nos disfrazamos con el atuendo local y bailamos en el salón comunitario. Muy divertido!
En Amamantani reina una paz tan increíble que me extraña que un ricachón no se haya construido ya su casa allí. Pero creo que es que en Perú se cuida mucho a las culturas autóctonas y sus habitats. Desde lo alto del templo de Pachatata se divisa gran parte del Titikaka y la costa de Bolivia con sus nevados. Impresionante ver además una tormenta en la otra orilla y como se iba acercando.

A la mañana siguiente, después de desayunar, zarpamos hacia la isla de Taquile. Recuerda mucho al Mediterráneo. Dimos un paseo rodeando la isla, parando en la plaza principal y en un restaurante donde el guía nos habló de la cultura local y luego comimos. A diferencia de Amamanti, la gente de Taquile es muy seria y no es amiga de que le hagan fotos.

Arama Muru
 El viernes fui a Arama Muru con mi guía Vicky. Este lugar es un espacio con formaciones rocosas muy peculiares, de color rojizo. La leyenda dice que el dios Wiracocha se enojó con dos pueblos que se peleaban entre sí y terminó convirtiendo a todos los animales y personas en piedra como castigo. El lugar tiene una energía muy fuerte.
Iniciamos el camino en una torre, donde realizamos una ofrenda, y seguimos por la loma de una especie de serpiente. Un camino angosto y bastante alto por el que los iniciados empezaban los rituales. Se trata de una caminata de unos 200m con caída a ambos lados, que has de atravesar dejando atrás el miedo y confiando. ¡Prueba superada!
Portal interdimensional de Arama Muru

Luego pude ver las diferentes formaciones rocosas, como el caballo cansado, la familia, la oruga, la mariposa o el caracol. El caballo cansado después se convirtió en el cóndor, y justo debajo había una ventana donde realizamos una meditación. Seguidamente, continuamos hasta el portal interdimensional de Arama Maru, sobre la que se aprecia una formación como la cabeza de un Inca, que supone que guarda el lugar.
Se trata de un sitio con una energía muy potente que, según cuenta la leyenda, es la puerta a la ciudad hundida en el lago Titikaka. Los lugareños aseguran que por la noche escuchan ruidos y ven luces, y hay quien dice que el que se ha adentrado no ha vuelto jamás. Por ese motivo se ha tapiado la cueva que hay en la parte trasera.
El lugar ciertamente atrapa, sentí como una energía que me succionaba hacia adentro. Hicimos una ofrenda y medité un rato bajo las indicaciones de mi guía. Se supone que las columnas laterales representan la dualidad, o masculino y femenino, mientras que la puerta del centro es la fusión de ambas en el kundalini.

Chulpa de Sillustani con la rampa utilizada para crearla y el lago al fondo
Esta mañana fui a ver las chulpas, o monumentos funerarios, de Sillustani. Un lugar hermoso, una península rodeada por un gran lago con una isla meseta en medio. Un paraje lleno de paz, donde la tierra se siente muy muy antigua. Los monumentos funerarios se especulan son también de hace mucho tiempo; otros dicen que son pre-incas, y los más recientes, ya con forma cuadrada, son Incas, aunque nunca fueron terminados y no se sabe por qué. 
Las chulpas tienen una forma cilíndrica con la base más estrecha que la parte superior. Dentro otra capa de rocas forma una estructura que se asemeja a una pirámide o con forma de vagina. En cierta manera, son como dos triángulos opuestos, que simbolizan una estrella (o chasqa), es la unión de las energías del cielo y la tierra. El sol entra al amanecer por una puertecita orientada al Este. Simboliza el renacimiento del Ser,  o la reencaranción. Bueno, esa es una de tantas interpretaciones..... Porque aquí realmente no se sabe cuál fue la historia real.... Y bueno, a caso realmente se sabe la historia de cualquier otro sitio..., porque solo conocemos lo que nos cuentan... y eso, ¿es real?

Como en todo Perú, tantas construcciones sin terminar, que están a medias. Dicen que las casas es porque pagan impuestos cuando está finalizadas, pero no sé, casi parece que hay algo cultural, algo inherente a esta tierra que, junto a una mentalidad de no destruir sino siempre mejorar lo existente, hace que las cosas nunca finalicen... ¿quizá esperando el momento adecuado para manifestarse?
Dicen que el lago Titikaka tiene una energía muy especial. Aquí es donde ahora se sitúa al kundalini de la Tierra (que antes estaba en el Tibet), y a su alrededor existen varios vórtices energéticos y puertas interdimensionales. Si desde Machu Picchu hasta Cuzco fui percibiendo que el mensaje era la integración de culturas y religiones, que realmente no hay tanta diferencia y que debe haber un origen común, en Puno el asunto va un paso más allá, y aquí creen muchos en la influencia de los extraterrestres, en la Atlántida o en Lemuria, dos civilizaciones antiguas que se dice existieron hace mucho tiempo y que fueron muy avanzadas. Los Incas, dicen, podrían haber heredado sus conocimientos de los lemurianos.

Sea como fuere, el Titikaka está lleno de incógnitas y de descubrimientos que aún no han encontrado explicación, y es también un lugar en el que dicen haberse avistado muchos ovnis. Es un sitio ciertamente extraño. Mágico, místico, supersticioso, lleno de fantasmas, de misterios, de fuerzas desconocidas, tanto blancas como negras.

Por cierto, hablando de incógnitas. Esta tierra está llena de chamanes y personas místicas -vamos que, das una patada a una piedra y te encuentras a uno-, pero no todo el mundo posee el mismo nivel vibracional, ni está alineado de la misma manera. En Perú me he tropezado con todo tipo de gente, la mayoría buena y bien intencionada. Aquí os dejo algunos consejos para poder distinguir el trigo de la paja:

  • Fíate solo de las personas que hablan con un lenguaje claro, desconfía de aquellos que hablan de manera críptica o antigua
  • Fíate de lo que te dice tu cuerpo y las circunstancias; sigue solo los caminos claros que te hacen sentir bien
  • Desconfía de quien te adula, pero no te reconoce; el reconocimiento no es decir qué bueno eres, sino conectar con tu verdadero Ser, y se produce una sensación de alegría en el encuentro y no una estimulación del ego
  • Desconfía de quien habla demasiado de sí mismo; cuanto más evolucionado está uno, menos personal es su enfoque
  • Cuando un chamán o medium es auténtico, es frecuente ver que se transforma, parece otra persona; cuando esto ocurre, no se da cuenta de lo que sucede en el entorno y no recuerda la mayoría de las cosas que dice; un canalizador que recuerda bien lo que ha dicho y se entera de lo que pasa a su alrededor quizá no esté canalizando.
  • Desconfía de las personas con mensajes pesimistas y que critican a los demás; una persona evolucionada suele ver el mundo y a las personas de manera positiva ya que actúa desde el amor, por lo que en su discurso abundan comentarios positivos sobre los demás y difícilmente oirás quejas o palabras negativas.
  • Desconfía de los que se postulan como la única fuente de salvación para un mundo que está abocado al fracaso; ya no es época de mesías, sino que cada uno pone su grano de arena.


Hermano cóndor

El domingo amanecí un poco mal del estómago, aún no estaba del todo recuperada de la experiencia del día anterior. Por la tarde teníamos la ruta hasta el Inti Punku, más allá de las canteras incas de Ollanta, y no me encontraba muy bien. Pero Danny, mi guía, había programado ir a ver a un Paco, un chamán que se especializa en temas de salud y que combina rituales andinos y cristianos.
El hombre cuando me vio dijo que tenía el "alma afuera", y la verdad es que creo que es una manera muy sencilla y clara de describir cómo me sentía... Después del ritual enseguida empecé a sentirme mejor, y hasta tenía hambre! Fuimos a un restaurante local a comer un menú, muy rico y por sólo 5 soles (algo así como 2 euros).

Ceremonia en el Inti Punku
Sobre las 13h llegamos al camping de la familia de Allan, nuestro cocinero y acompañante y dueño de los caballos que emplearíamos para subir hasta las canteras, ubicadas a más de 5000 metros de altitud. Tardamos unas tres horas en llegar hasta arriba, trepando literalmente por caminos jalonados de piedras. Es increíble ver cómo escalan estos caballos!
Una vez arriba, ya se hacía de noche, pero nos daba tiempo justo para ir la Inti Punku, o puerta del sol, unos restos incas en la cima de la montaña. Nos dimos prisa en subir. Yo como pude, ya que tenía que adaptarme a la altura. Atravesamos el dintel de la puerta y la vista era verdaderamente magnífica. Se podían divisar los tres valles que salen de Ollantaytambo, el que va a Machu Picchu, la carretera hacia el Abra Malaga y el valle hacia Pumamarca. Alrededor y debajo de nosotros nubes que adornaban las montañas, y enfrente la imponente Verónica o Wakay Wilka

Nos dispusimos a hacer un pequeño ofrecimiento a la Pachamama y los Apus, y en ese momento una niebla subió y nos rodeó, y tan pronto como vino, en cuanto terminamos, se fue. Rodeada de piedras y niebla, de repente me sentí como si estuviera en Avalón. ¿Esto es celta o inca?.... Acaso hay tanto diferencia....
En realidad, cuanto más conoces las cultura inca -una historia que recién ahora se está desvelando-, más te das cuenta de que no es tan diferente a otras culturas y filosofías místicas o religiosas. Todas hablan de lo mismo, ya sea el hinduismo, el cristianismo, los celtas, los japoneses con su filosofía zen.... Todos hablan de lo mismo. Solo los hombres han querido ver cosas diferentes. Pero la realidad es una, y el hombre antiguo por todo el mundo ya lo había entendido, aunque sólo fueran las élites. 

En verdad, creo que sobre todo ha sido a partir de la Edad Media -época en la que también empezó la caída del imperio inca (principios siglo XVII)- cuando toda esa sabiduría se ha echado a perder y casi relegado al olvido. Pero, y aunque no lo admitan, yo creo que sabían que llegaba el declive, ya que los incas creían que cada 500 años hay un ciclo de oscuridad, después de otros 500 años de luz. Quizá hubieron quienes se negaban a ver el fracaso o la pérdida del imperio y eso precisamente llevó al abuso de poder y finalmente a la caída... Pero todo tiene su sentido, y hace ya medio siglo que desapareció el imperio inca... Con lo que ya toca su resurgir...
Y lo está haciendo de una manera diferente, a través de la divulgación del conocimiento y del turismo. Como dijo el Dalai Lama, Machu Picchu es uno de los principales puntos energéticos del mundo y servirá para unir a la humanidad. Yo creo que conforme vayamos descubiendo la verdad sobre el conocimiento de los incas, esto nos permitirá unir todas las culturas y religiones, ya que empezaremos a entender que todas hablan de lo mismo. La globalización del entendimiento metafísico y por tanto el surgir de una nueva espiritualidad global creo que partirá de aquí, de Cuzco y el Valle Sagrado. Esa es la misión que ofrece esta tierra.

Volviendo al Inti Punku, empezó a hacer mucho frío y bajamos corriendo, justo a tiempo para ver cómo Allan preparaba la cena, una deliciosa sopita, todo un lujo! Un hotel de 1000 estrellas completo. Nos llovió un poco encima y buscamos refugio en la tienda. A la luz del móvil terminamos de cenar mientras escuchamos música y vimos las fotos de toda la semana de excursiones y experiencias... Sólo una semana, pero parece mucho más....
Hermano Cóndor, te echaré de menos. En sólo 8 días hemos conectado, hemos aprendido, nos hemos ayudado, y hemos crecido... Me has ayudado a conectar con una parte de mi pasado, de mis vidas pasadas, que estaba tapada. Ahora sé que he sido chamán, que he vivido varias veces en esta tierra, que he sido hombre y he sido mujer, que he sufrido sacrificios y que los he perpetrado, que aprendí mucho y que luego me olvidé... aunque no todo... 
Ahora sé lo que intuí desde hace varios meses antes de venir aquí; entiendo a dónde me lleva esa conexión y lo que tengo que hacer con ella. Sé también que se irá desarrollando a lo largo de los siguientes 2 años y que a partir de entonces, empezaré a volar como el halcón... (y no digo más, pero los que me conocéis más creo que ya lo entendéis).

La noche fue fría, bajo cero seguro, por lo que estar mucho tiempo contemplando las estrellas no era cosa fácil, pero aproveché un ratito de alivio personal  para maravillarme del firmamento del Sur. La noche oscura, nítida, llena de estrellas, y con la vía láctea nítidamente definida, así como los espacios oscuros, con la llama, el niño con la onda, el sapo, y demás animales que los Incas veían en el firmamento además de las constelaciones....
Amanecer en las canteras de Ollanta con el Verónica al fondo

Y la mañana preciosa, clara, nítida, nos dio la bienvenida bajo un manto dorado con toques de niebla matutina. Los caballos aún dormilaban, mientras Allan preparaba un buen desayuno. Poco a poco, bajo los rayos del sol, el frío de la noche fue saliendo de mi cuerpo. Primer día de septiembre, dicen que es una fecha importante; buen inicio.
Preparamos los caballos y bajamos, esta vez caminado, hasta llegar de vuelta al camping.
De vuelta a la realidad. Haku Haku... Traslado rápido a Ollanta, taxi con Julio a Cuzco, que tenía cita con Doris, una vidente que lee las hojas de coca....

Sin mediar yo palabra, Doris me vino a confirmar todo lo que ya sabía sobre mis vidas pasadas, sobre mi vida presente, sobre mi futuro.... Su lectura me ha servido de puente entre esta semana pasada y el viaje a Puno..., en el que he descubierto más memorias del pasado... Y eso os lo cuento en el siguiente post...

Ofrendas, ceremonias y la energía de los Andes

Llevo una semana en Ollanta con Daniel como guía. Gracias a él estoy conociendo en más profundidad la cultura andina, la ingeniería y agricultura inca, sus ritos y ceremonias, y rincones mágicos con una energía preciosa.
El martes por la tarde subimos a ver los graneros, o qollqa, que hay detrás de mi hotel, el Apu Lodge, al lado de la efigie de Tunupa o Wiracocha, esculpida -no se sabe si por la mano del hombre o por la naturaleza-, y luego dimos un paseo por el pueblo para ver el puente inca que cruza el Urubamba. Resulta que fue construido primero partiendo el río en dos con grandes rocas y luego creando un fuerte pilar central que aún hoy sirve para amarrar fuertemente el paso sobre el río.
Después paramos en una chichería a chichar un poco.... La chicha es una bebida poco alcohólica, similar a la cerveza, elaborada de manera casera con maíz germinado y fermentado. Las chicherías no son lugares fijos, sino que depende de las mujeres que lo tengan preparado, así que en una comunidad, van apareciendo y desapareciendo, de casa en casa. Las chicherías con como los bares para nosotros, es donde los hombres se reúnen después del trabajo, y se señalan con bolsas rojas sobre un largo palo de caña. La chicha se sirve en un vaso grande, de medio litro o más, y a menudo acompañada de rico ají, una pastita picante a base de palta (aguacate), que claro, incita a beber más.

Mi viaje está siendo muy completito, y estoy combinando todo tipo de actividades. El martes por la mañana decidí hacer una ruta de descenso en bici por las trialeras que cruzan la carretera al Abra Malaga, un paso de montaña que separa la zona del Cuzco y el Valle del Amazonas. Creo que fueron cerca de 40km serpenteantes de buen asfalto, envidia de cualquier ciclista de carretera, ya sea para subirlo o para bajarlo. Una vez arriba cogimos las bicis de montaña y dispusimos a bajar. Solo éramos un guía (de KB Tambo tours), Carlos, y yo, habían fallado los otros clientes... mejor, jeje. 
Al principio me costó un poco adaptarme a la montura. Nunca he hecho descenso ni llevado una doble, aunque me encanta bajar trialeras. El primer kilómetro de descenso transcurría por una ladera con un precipicio al lado, lo que no me permitió soltarme del todo, pero luego llegó lo bueno..... y también las evidencias de que mi guía de ese día no sabía bajar en bici... pobret.... se pegó cada tortazo... Al final se fue por la carretera, y yo continué por las trialeras con las indicaciones del taxista cada vez que había que cruzar asfalto. Me lo pasé pipa!!!

El día anterior visitamos las comunidades altoandinas en el camino que transcurre desde la parte de atrás de Ollanta. Subimos por una larga carretera de tierra (lo normal por aquí) y paramos en tres aldeas. La primera estaba vacía porque todos los comuneros estaban en el campo, pero contaba con una graciosa y pequeña iglesia con un campanario al lado. También había una gran explanada, rodeada por un muro, que es donde hacen las vaquillas -de manera muy parecida a como lo hacemos nosotros-, que los lugareños torean y esquivan bajo los efectos de la chicha, en el día de fiesta que reúne a todas las comunidades del entorno.
Realizando una ceremonia a la Pachamama

En el siguiente pueblo paramos a ver una mamita que me hizo la ceremonia de la coca a la Pachamama. A través de las diferentes ceremonias y ofrendas  me voy purificando, limpiando, de malas energías, para poder conectar con otras... que luego os cuento... Además de la dieta vegetariana que estoy siguiendo, cada ritual sirve para eliminar toxinas físicas y energéticas.
Hay que decir que siempre hay que abordar estos ritos y ceremonicas con mucho respeto. No es una simple tradición, es una verdadera conexión con la Pachamama facilitada por personas cuyas conciencias se dedican a sostener la tierra. En un momento dado, la mamita sujetó un fardo que contenía todas las hojas de coca que me representaban sobre mi cabeza. Estábamos dentro de la casa, casi a oscuras, con mi guía y dos nietas de la mamita, el olor a incieso y a tierra, los cuys (conejillos de indias que conviven con ellos como mascotas pero también como alimento... es su principal manjar), algún gato o gallina que entra y sale.... Y como iba diciendo, de repente sentí como que me iba, como si faltase nada para desmayarme... Y luego cuando terminó el ritual, una especie de serenidad con algo de cansancio.... Y al día siguiente siempre algún síntoma físico de que estás soltando algo, viejas emociones que ya no sirven...

El miércoles fue muy especial. Primero subimos a una cueva sagrada cerca de Ollanta. Un lugar donde se hacen y se han hecho desde hace siglos, muchos rituales. En la entrada hay una roca sagrada ante la cual has de arrodillarte para pedir permiso a la Pachamama para proceder con los rituales. También hay nichos y hornacinas, una especie de casita donde los chamanes conectan con sus visiones gracias al San Pedro, un cactus que tiene efectos alucinógenos, y una gruta que se adentra en las entrañas de la montaña y en la cual da la sensación de que habitan seres de color negro, no malos, pero sí espíritus de la montaña.
Todo el entorno está repleto de energías de todo tipo debido a todos los rituales que allí se han hecho, y no todas son positivas. Por eso es necesario estar continuamente "pischando" la hoja de coca -se quita el rabito, se dobla por la mitad y se introduce en la boca, entre el carrillo izquierdo y los dientes, y se chupa o masca-, ya que te permite mantener una vibración elevada que te protege.

Esta vez fue mi guía Daniel quien realizó el ritual de purificación. "El cóndor de los Andes" se transforma, como si entrara en trance, cuando hace el ritual, conectando con una energía fuertemente chamánica que le pertenece, tanto por legado cultural de los incas -sus rasgos no disimulan su procedencia-, como por vidas pasadas.... Se lo noto. Se buscan las hojas que te representan y se pide permiso a los Apus (espíritus o deidades de las montañas) y otros dioses. Nos acompañaba un joven que hacía de porteador, porque estos rituales siempre es mejor hacerlo con más gente por las energías conjuntas. Cuando me tocó mi turno, Daniel me abrazó para sacar las energías negativas, y me volvió a pasar como con la mamita pero más fuerte. Casi me caigo. Casi me voy. A penas me podía mantener consciente, aunque solo fuera un instante.
Esa mañana había amanecido cansada y con un poco de dolores, pero tras el ritual sentí inmediatamente mucha energía y fuerza. 
Catarata de Soqma

Luego fuimos a hacer un pequeño treking a otro lugar sagrado, las cataratas de Somaq, a las que se accede por una senda empinada, de tierra y escalones (lo normal por estos lares..).
Antes de subir, acordamos con una familia del pueblo que nos preparase algo para comer para después. La gente de estos pueblos, a ojos occidentales, pueden parecernos pobres..., pero yo no vi eso. Aunque no gastan calcetines y llevan sandalias que dejan entrever pies ennegrecidos por la tierra, aunque la ropa pueda estar un tanto raída, aunque los niños parecen desalineados y sucios, son gente básicamente feliz y creo su función es la de sostener la tierra.
La catarata de Soqma es preciosa e impresionante. Cae fina pero fuerte desde bastante altura, y tiene una pared negra con musgo que me recuerda a un hada que te acoge en suspensión... Pischamos coca para mantener la vibración alta... éramos cuatro para mantener el equilibrio de fuerzas...
Al bajar, paramos en el pueblo y encontramos la casita donde habíamos quedado que nos darían de comer un rico arroz con verduras y patatas.... Estaba absolutamente delicioso!
Paseo a Pumamarca
El jueves fuimos a caballo hasta Pumamarca. Una ruta de unos 9km de ida y vuelta que empezamos subiendo un camino inca jalonado de escalones y desniveles que los caballos increíblemente iban sorteando como lo más normal del mundo. Acostumbrados están a estos terreno y a caminar por precipicios con total seguridad. 
Las ruinas son muy bonitas y están ubicadas en lo alto de un paraje espectacular.
La vuelta la hicimos por carretera (de tierra, claro) y en un momento dado atravesamos un lugar que para mí fue mágico... En una curva, se cerraban las montañas en una estrecha garganta. Gigantes moles marrón-rojizas nos cercaban y hacían que el viento soplara fuerte, meciendo un espigado bosque de eucaliptos que susurraban sin cesar. Daba la impresión de un baile de elfos dándonos la bienvenida... y me entregué a la experiencia, sentada sobre mi caballo...
Huchuy Qosqo

El viernes visitamos las ruinas de Huchuy Qosqo (o pequeño Cuzco), también alejado del típico circuito turístico por su difícil acceso, aunque hay que pagar entrada. La verdad es que me alegro de poder contribuir a que las ruinas se cuiden y restauren.
Subir hasta allí en coche es toda una odisea que demuestra la increíble habilidad al volante de los locales. Mi conductor, Julio, es capaz de llevar un 2x4 por lugares que estoy segura muchos serían incapaces de meter un 4x4. La verdad es que, a pesar de la carretera, no me sentí insegura en ningún momento.

Huchuy Qosqo
De camino a Huchuy Qosqo puse música de mi móvil, algunas canciones de los '80 que tienen una energía potente y profunda que estaba segura que a mi guía, Danny, le gustaría porque son similares a su fuerte energía chamánica. Y efectivamente, a pesar de que por su juventud desconocía la mayoría, enseguida concetó y hasta entró como en trance, como cuando hicimos el ritual en la cueva... Conecté con esa energía y con la música y es entonces cuando me di cuenta, de repente, que yo también la tengo! Que siempre ha estado allí y como de alguna manera inconsciente la había reprimido!!!.... Gracias Universo por mostrármelo! Ahora lo entiendo. Cuando cometes abusos contra otros en otras vidas, los sucesivos niveles de ética ganados en cada vida te impiden conectar con partes de ti,  a modo de protección psíquica con partes más oscuras. Pero el reto está en superar la tendencia a caer en lo oscuro para volver a conectar con esos talentos pero desde la claridad. En esencia, esta conexión es la que intuía que iba a encontrar aquí. Me hace gracia ver que siempre había estado allí, debajo de mis narices como quien dice. Ahora ya sé como contactar con ella y poco a poco ir abriéndola...

Al llegar arriba se divisan enseguida las ruinas de Huchuy Qosqo, y ya te llama la atención algo. Son especialmente bellas. Un corto camino y llegamos al lugar. En seguida notas una energía muy limpia. Es un templo dedicado al culto del agua. Sientes alegría, apertura y limpieza... menos en una de los habitáculos que tenía una sensación desagradable... Danny me contó que allí es donde se hacían los sacrificios.
Nos echamos un rato a meditar encima de la plaza de la ciudadela, con espectaculares vistas a las montañas. Os juro que no me quería ir de allí. Ese lugar te atrapa. En mi meditación vi un gran halcón posarse detrás de mí... Después, cuando abrí los ojos, ahí estaba! Volando majestuoso por el cielo. Enorme y libre! Mágico....


Hoy hemos visitado Unu Urko, o cerro del agua. Una ruina muy especial por contar con un templo ceremonial redondo. Cuenta la leyenda que dos hermanos se batieron para conseguir casarse con una princesa. El padre concedería la mano a aquel que trajese agua de Pitusirai y Sahuasiray (mis montañas.. siento una gran atracción hacia ellas dos... son complementarias y son evocadas en los rituales como sanadoras). Los hermanos crearon canales de irrigación hasta Unu Urko, donde hay una roca con la forma de la montaña y un canalillo tallado que desemboca en la cabeza de una serpiente.

Luego visitamos el museo Inkariy, un centro privado llevado por una familia, pero muy bien hecho y de visita muy recomendable. Las salas de exposición están repletas de restos arqueológicos y hay también unos grandes espacios temáticos con figuras de cera replicando diferentes escenas. Acompaña la luz, el sonido y la música, dando un increíble realismo.
Tanto es así que me puse mala de repente. Me bajó la tensión y me mareé. Tenía náuseas y me tuve que sentar y poner la cabeza entre las piernas. Me dieron ruda y mate de coca, y poco a poco fui recuperándome. Las escenas que me afectaron fue primero una que hubo que atravesar como un laberinto de paredes incas hasta una daga monolítica ceremonial, y seguí sintiéndome muy mal hasta incluso la escena de un juicio, en el que estaban presentes los gobernates del Tawantinsuyu (los cuatro reinos) y las momias de los antiguos gobernantes.... Ahora entiendo por qué esa energía chamánica en mí estaba desconectada...

No sé si fue la chicha que me había tomado o quizá recuerdos de vidas pasadas no muy buenos.... Te juro que las representaciones me parecieron tan reales....

Haku, Haku

"Haku, Haku" signfica en quechua algo así como "vamos, vamos" o " rápido, rápido". Aunque tengamos la imagen de que los peruanos como gente más bien tranquila, en realidad, al menos los cuzqueños, no paran -y una buen muestra está en el caótico pero fluido tráfico rodado-. No es que vayan rápido, sino que están siempre en movimiento, siempre haciendo algo, siempre trabajando, y además siempre con muy buena disposición.
"Haku, Haku", es el ritmo de cualquier tour guiado, ya sea en Perú, en la China o en Moscú. Vamos, o eso me imagino. Hay mucho de querer rentabilizar las visitas, y los turistas van pasando por los lugares históricos como churros.
No digo que esté mal, incluso creo que tiene su gracia, porque te ayuda a aprender mucho de la cultura que visitas, pero quedarte en sólo eso, pues hace unas vacaciones muy agobiantes..., me parece a mí... y buff!! Menudo mareo!!

Desde mi punto de vista, está bien empezar así, pero luego es interesante ir por libre. Otra opción es ir por libre, o contratar a un guía privado, o hacerte un amigo del lugar que se entere de la película..., claro que esto último depende más bien del azar.

"Haku, Haku", es el nervio que te entra cuando te das cuenta de que sólo queda una semana para irte de viaje y aún no has hecho la maleta... Bueno, pero esto no es mi caso, que yo me la hice dos semanas antes... Jo! Es que doy asco de lo organizada que soy....
Pero no os preocupéis -se lo digo a todos mis amigos que os asustáis con mi capacdad para el orden y la estructura- que yo me adapto muy bien al caos....
Espera. Un momento. Estaba hablando del tiempo, y ahora he cambiado al orden... Bueno, da igual, Eisntein dijo que espacio-tiempo era una única realidad sobre un contínuo...
Desde dos semanas antes de partir hacia Perú (pues eso, más o menos después de hacer la maleta), el caos empezó a entrar en mi vida... y yo con los brazos abiertos. Mi desayuno de siempre, normalmente un ritual sagrado para mí, se fue al traste. Empecé a desayunar cosas diferentes, en lugares diferentes, y como si nada...
Una vez en Perú -y aunque no lo creáis- he dejado de tomar café -bueno, me he tomado dos medios cafés con leche en diez días-, he dejado de beber leche, no tomo azúcar, desayuno con leche de soja, como vegetariano -aunque sí probé un día el ceviche (a ver....), y ceno a las 18h.

Mi horario de sueño también ha cambiado desde el primer día. Si en España me levanto a las 8h y me acuesto sobre la 1h o más, aquí me despierto sobre las 5h, desayuno temprano, a partir de las 5:30 si dan el servicio, y me acuesto alrededor de las 22h. Y para comer, pues según surja la ocasión cada día, como o ceno, o ambos, a horarios que varían muho.

Y hablando de caos, pues pobre la de la agencia que me organizó el viaje, ya que no paro de darle la lata, cambiando planes. Cada día surge algo distinto, y -esto es la ventaja de viajar sola-, voy cambiando de horarios, planes y hasta de hoteles sobre la marcha y conforme fluya la cosa.
Para que veas, un ejemplo, tenía una reserva en un hotel para toda la semana, pero no me dio buena vibra, y casualmente encontré otro que me encantó. Pues cambié, aunque ello suponga perder el dinero de la reserva.... Pero no me arrepiento de nada...

Por cierto, aconsejo que, si hacéis un viaje como yo, vale la pena contratar los primeros días y dejar el resto libre. Así aprovechas el tiempo y aprendes a conocer lo que realmente te interesa. Luego podrás diseñar el resto de tu viaje a tu gusto. Aconsejo que utilices el Tryp Advisor y el Booking, que además tienen excelentes apps, y también te puedes descargar en versión ebook la guía de Lonely Planet en tu tablet o tu móvil. Pesa menos que el libro de papel. Te lo aseguro.

Empieza la magia

Ayer subí a Machu Picchu y Wayna Picchu. Un sueño hecho realidad! Cogí el tren de Ollantaytambo el día anterior. Recomendable hacer el viaje de día porque las vistas son espectaculares, con el río Urubamba siempre a la izquierda y grandes montañas andinas a la derecha.
Aguas Calientes es un pueblo muy turístico, lleno de hoteles y restaurantes a pesar de su reducido tamaño. Me encantó el ambiente internacional y ver cómo coincidí de nuevo con turistas que había visto en otros sitios.
Me quedé en el Hostal Continental. Más que decente, me gustó mucho, a pesar de que está pegado a las vías del tren. Si te molesta el ruido quizá no te guste, pero a mí en Perú no me molesta nada y dormí fenomenal.

Al día siguiente me desperté temprano, a las 4:30, un horario que en Perú llevo muy bien. Te adaptas a lo que hay, A las 5 ya había desayunado y estaba haciendo la cola para el bus a Machu Picchu. Subí creo que en el quinto bus y llegué arriba para hacer la cola de entrada, también larga, pero que se hizo muy llevadera gracias a mi compañero de asiento del bus que llevaba un altavoz inalámbrico y nos animó a todos con Carmina Burana. Genial!
Por cierto, en Perú hay que decir que conducen muy bien. O mejor dicho, son buenos conductores. A pesar de la velocidad a la que van por carreteras de tierra, a veces desvencijadas, me siento muy segura.

Escalones de vértigo bajando de Waynapicchu
Y por fin entramos!
Yo fui directa al Waynapicchu,  que es la montaña que sale en todas las fotos y que forma la nariz del perfil, ya que tenía entrada a las 7h. Sólo dan 200 al día en dos turnos, por lo que hay que reservar por internet con bastante antelación. Mejor el turno de las 7, ya que si no a las 11 hace mucho calor. Mientras esperaba vi amanecer.... todo un espectáculo ver como el sol empieza a iluminar la ciudadela.
Subir y bajar Waynapicchu es un calvario (aunque dicen que subir a la montaña misma de Machu Picchu es aún más duro, la distancia es el triple)! Miles de escalones altos tallados en la piedra, durante una hora de subida. Pero la recompensa vale la pena: unas vistas increíbles de la ciudad de Machu Picchu.
La bajada no es apta para personas con vértigo. Si tienes, mejor te quedas en el cruce donde se une la subida con la bajada, que desde allí también las vistas son impresionantes. Dicen que sólo tienes dos horas para subir y bajar, pero eso es muy justito y a penas te da tiempo para disfrutar arriba. Mi consejo es que no te preocupes por el tiempo, disfruta, para, haz fotos, medita, lo que quieras, que ya llegarás abajo y seguro que no te dicen nada.. Además, el otro grupo no entra hasta las 11!

Terminé reventada, pero a pesar del dolor de rodillas subí a la parte más alta, donde está la casa del guardia, y desde allí las vistas son espectaculares, es de donde se hace la clásica foto. Por encima hay varias explanadas con sombra para poder descansar y disfrutar del paisaje, y más arriba parte la ruta a la montaña a la cima del Machu Picchu, el puente Inca y la puerta del Sol, que es la entrada del camino Inca. No subí porque no tenía tiempo, me tocada ruta guiada, pero me arrepiento... vaya, tendré que volver....
Machu Picchu

Paseando por las casas de la ciudadela también puedes encontrar pequeños rincones donde sentarte para simplemente admirar el escenario natural que te rodea. Machu Picchu está a las puertas del Amazonas y la vegetación y el calor (y eso que es invierno) lo atestiguan.

Después de la ruta guiada, que siempre recomiendo porque aprendes mucho sobre la historia de los Incas, no me quedaron fuerzas para continuar, y opté por irme sobre las 14h. La cola a esa hora para el bus es larguísima y puedes demorar hasta una hora en subir. Me había dado ya una insolación, así que opté por bajar andando.... Muy duro, miles de escalones de nuevo, pero vale la pena. Los más rápidos suben y bajan en media hora, yo tardé una hora y veinte, parando cada dos por tres porque las piernas no me aguantaban.... pero vale la pena!

Una vez de vuelta en Aguas Calientes, me tocaba esperar unas tres horitas hasta que saliese mi tren de vuelta a Ollantaytambo, que la verdad se me hicieron un poco largas por lo cansada que estaba.... Si te traes el bañador (y si no te venden uno en los puestecitos antes de entrar), puedes desentumecerte en los baños que dan nombre al pueblo.

Empieza una semana mágica Aunque terminé muy cansada, volví a Ollanta con ilusión porque iba a dormir en el Apu Lodge. Había decidido cambiarme del hotel que tenía reservado por una cuestión de energías. En el primero me sentía muy encerrada y no había el clásico ambiente familiar en el lobby. Dando mi primer paseo por las antiguas calles Incas, no más llegar a Ollanta, tropecé con el Apu Lodge, en la parte alta del pueblo, cuya puerta estaba adornada por un amable cartel que invita a entrar y preguntar. Y así lo hice. Me encantó no más verlo. Una casa de adobe con bonito jardín, dentro mucha madera, el sonido del agua que corre por el lateral de la calle inca y unas vistas preciosas a la montaña y a las ruinas del pueblo, además de un acogedor saloncito familiar en la entrada donde mezclarte y cambiar impresiones con los demás turistas. Se conoce a mucha gente cuando viajas sola!
Qué decir de la rica ducha calentita que me pegué, de la amplia y cómoda cama con agradable edredón (bueno, esto es lo normal en Perú) y despertarte con la luz del alba reflejándose sobre las montañas.... Una delicia. Y para rematar, el clásico desayuno de la zona: huevos revueltos, fruta con cereales y yogourt, y pan con mantequilla y mermelada. 

Cuando terminé mi desayuno el primer día, opté por quedarme un ratito en el salón de la entrada para ver mis emails y mensajes. Al poco entró un chico local, que se dirigió al mostrador para explicar que era guía. Dijo llamarse Daniel.... y en seguida supe que tenía que pedirle que fuera mi guía para esa semana.
Resulta que mi amiga y compañera Lyz me prestó un libro, "El llamado del cóndor", y me dijo que me lo leyera durante el viaje. Tardé en empezarlo unos días, pero me interesó desde el principio. La protagonista narra un viaje al Perú para conocer el misticismo Inca y se queda en un pueblecito llamado Ollantaytambo. He estado siguiendo sus consejos a nivel de trabajos energéticos. Cada día leo unas páginas y encuentro mucha relación con lo que yo estoy viviendo en ese momento. En un capítulo la autora narra cómo un tal Daniel le guía por un camino....
En cuanto escuché su nombre, supe que tenía que contratarlo... Daniel resulta que es guía desde hace 11 años para todo tipo de actividades, ya sean culturales, turismo de aventura, como trekking, btt, montar a caballo, etc., y también misticismo. Resulta que él mismo practica rituales incas, enseñado por una ancianita de un poblado andino. Daniel me dijo también que en la zona era conocido como "el Cóndor de los Andes"....
con Daniel, el Cóndor de los Andes

Cuzco, o Qosqo como lo llaman los de aquí (éste fonema se parece más a la pronunciación en Quechua), y los Andes tienen magia, y el Valle Sagrado más. Según la intención y el corazón con el que viajes, suceden cosas extraordinarias. No hay casualidades, sino que es el orden y la intencionalidad del Universo.

En fin, ya había contratado un taxi para volver a Moray y visitar Chinchero. Le pedí que me acompañase. Da la casualidad que Daniel tiene esta semana libre y me podrá acompañar y mostrar la cultura y el misticismo andino. En las terrazas de Moray realizamos una ofrenda coca a la Pachamama, un bonito ritual que sirve para empezar a limpiarte y conectarte con el espíritu de los Andes. Mañana iremos a visitar tres pueblos andinos, muy apartados de la "civilización". Llevaremos ofrendas como frutas y coca, y allí una abuelita me realizará la ceremonia de la Coca, un ritual más profundo y de mayor conexión. (Mamá, tranquila, que no hay drogas). El martes el plan es ir a visitar más lugares de Ollanta (ya que por la mañana haré un descenso en bici desde un glaciar), el miércoles realizaré un ritual de purificación en una cascada y el jueves una ruta a caballo.... Y bueno, eso por ahora...

Menos mal que cambié de hotel! Y eso que ya tenía 8 noches pagadas!! A veces, si no arriesgas, si no estás dispuesto a perder, no ganas y te pierdas las oportunidades más mágicas...

Cena con mi amiga Ellen Mi amiga y compañera Ellen está también de viaje por Perú, aunque no coincidimos en casi nada. Su itinerario es muy diferente al mío. Sin embargo, antes de partir, vimos que una noche la compartíamos en Ollantaytambo. Hoy quedé con ella en la plaza de Armas del pueblo, y hemos ido a cenar juntas. Qué alegría el vernos! Nos hemos estado contando nuestras mutuas aventuras y experiencias mágicas. Las dos coincidimos en que nos encanta este país, que nos gustaría volver y que se viaja fenomenal sola porque conoces a mucha gente y además es un país amable y bastante seguro.
Mañana hemos quedado para desayunar, y luego cada una por su camino otra vez...

Nada de hombrecillos verdes, talento Inka

Quizá se tenga la impresión de que el cuzqueño es relajado y tranquilo, pero nada más lejos de la verdad. Aunque son personas que básicamente son felices, son tremendamente activos. No corren, pero nunca paran. Son trabajadores, resolutivos, prácticos y constantes. Son orgullosos de su linaje Inca, pero son discretos. Ahora, cuando alguien especula sobre el origen extraterrestre de las grandes obras de ingeniería Inka, se enfadan.

Los Incas son una civilización que sólo duró 400 años como tal, pero en realidad son el resumen de varias culturas que habitaban en lo que hoy es Perú. Y como tal, sus orígenes remontan hasta el 5000 ac. Estos pueblos lograron, incluso antes que en Europa y África, grandes avances tecnológicos de ingeniería hidráulica y agrícola y en sus estructuras. De hecho los Nazcas realizaron cálculos empleando el 0 varios cientos de años antes que los árabes.
El hombre europeo tiene dificultad para comprender que alguien puede tener más conocimientos que él, y no se puede creer que hace tanto tiempo este pueblo fue ya tan avanzado y además no contaba con escritura. Pero así es, y su secreto es la necesidad y el trabajo comunitario.
Pisac

Hoy he visitado las terrazas de Pisac y de Ollantaytambo, magníficas construcciones de una altísima precisión, que demostraban el gran talento para la ingeniería de los Inca. Unas obras construidas con una lógica aplastante, totalmente adaptadas al terreno y las necesidades de alimentación. Las terrazas eran usadas para la experimentación agrícola. En ellas, al reproducir de manera controlada diferentes condiciones climáticas, se podían adaptar diferentes cultivos a diferentes alturas.
La agricultura para los Incas era lo más importante. De hecho era una sociedad pacífica que sólo se centraba en plantar cosechar y alimentarse. Los Incas vivían en la montaña porque para ellos el valle, el lugar más fértil, debía de ser aprovechado sólo para plantar cultivos. La biodiversidad de Perú es increíble. De los 118 ecosistemas que existen en el mundo, 105 se pueden encontrar en Perú, y 85 en el Cuzco. Se dice que el 60% de los productos agrícolas mundiales han tenido su origen en Perú.

Durante miles de años, las culturas pre-Incas vivieron más o menos en paz en una sociedad que, incluso a día de hoy, es paritaria y comunitaria, y tuvieron más que tiempo de sobra para desarrollar su tecnología de manera tan extraordinaria. Al no haber guerras, pudieron centrarse en hacer las cosas lo mejor posible. Por desgracia, el declive de los Incas comenzó con Pachakutec y su sed de poder, un concepto hasta entonces desconocido en este pueblo. El Inka se erigió en el defensor del pueblo contra los invasores, pero terminó oprimiendo e introdujo el trabajo forzado como tributo. Esto marcó el principio del fin. Un declive que se consolidaría en los últimos 100 años del imperio, los de su expansión, y en los que el comunitarismo fue sustituido por una dictadura comunista. (bueno, todo esto es la versión de algunos, que a veces se contradice con la de otros, y es que la historia de este pueblo aún alberga muchísimos misterios por descifrar).

El conocimiento técnico de los Incas también se puede observar en los muros inclinados que son totalmente resistentes a los terremotos. La piedra es tallada por un proceso de ensayo y error para que no sólo encaje, sino que además tiene la capacidad de descargar la energía de un terremoto sin dañar la estructura.
Gran parte del secreto de los Incas se debe al tipo de sociedad paritaria, donde la mujer es la administradora, y comunitaria, donde todos trabajan para todos y nadie tiene la propiedad de nada. Incluso hoy en día los hombres y las mujeres son iguales en todo, desde el trabajo en el campo hasta las labores del hogar y de cuidado de los niños. La organización social es comunitaria y el gobierno no obliga a pagar impuestos a los campesinos, ni a aquellos no especializados, quienes pueden construir su casa, con la ayuda de sus vecinos, en el perímetro de la ciudad, que luego el ayuntamiento se encargará de darles luz y agua.
También me ha llamado la atención lo importante que son los colegios. Incluso en el paraje más remoto hay un buen colegio. Y todos los niños van uniformados, aunque sean escuelas gratuitas. Otra cosa es la formación educativa, según cuentan algunos.

Por cierto, también a destacar es la habilidad al volante. "Manejan" increíblemente bien y son capaces de pasar por los lugares más estrechos, o no chocarse en el caos circulatorio que tienen. Un caos que creo que es positivo porque agudiza la respuesta y la coordinación del tráfico, pero en el que sobran los constantes pitidos (y la polución de motores sin catalizador). No toleran ni que un vehículo vaya más lento o se demore en un cruce, ya están tocando el claxón.

Y en otro registro, ayer visité las salinas de Mara y las terrazas de Moray. De camino vimos algunos de los grandes nevados, imponentes picos de más de 6000 metros de altura con nieve perpetua. Conecté especialmente con Sahuasiray y Pitusiray, complementarios y a los que los indígenas ruegan por la salud.
Luego de pasar por las salinas de Mara, donde las comunidades extraen la sal de un río salado que surge de la montaña, llegamos a Moray. Un centro de experimentación agrícola con una energía muy especial, muy fuerte. Donde cada solsticio de verano se realizan rituales, y donde la tierra se une con el cielo.
Moray. Impresionante.

Orgullo Inca

Hoy tocó City Tour por Cusco y vistamos la hermosa catedral, el Qorikancha, y las ruinas de Sacsayhuaman y Qenqo. Lo mejor el guía que nos tocó, Gilmar, medio historiador del arte, medio arqueólogo, experto en símbolos y un poco chamán. Le vi tocar a una chica que le había dado el mal de altura en dos puntos en la nuca, y enseguida el volvió el color.... y además creo que es la única persona capaz de para el tráfico cuzqueño...
Cuzco visto desde Sacsayhuaman
Tienen una forma muy extraña de conducir en Perú y no se respeta al peatón para nada. Los pasos de cebra no sirven para nada, aunque el semáforo esté en verde para el peatón, los coches se lanzan sobre ti. Hay que tener mucho cuidado al cruzar una calle. Hay policías en las esquinas, pero solo observan el tráfico. Yo creo que están por si acaso se produce mucho caos o hay un accidente. O quizá para advertirle al imprudente peatón extranjero cuando éste intenta lanzarse a cruzar sin esperar a que pasen primero los coches.
Volviendo al city tour, Gilmar nos habló de cómo se están descubriendo numerosos edificios incas debajo de los templos cristianos, así como sus significados.
La concepción del mundo de los Incas era dual y no basado en la trinidad, como las culturas cristianas. Para los Incas existía una única deidad, Wiraqocha, inmaterial y creador de todas las cosas, y la Pachamama, deidad de todo lo material y por tanto del universo.
La tradición explica que el sol (Inti) y la luna (Killa) copularon y así llovió y nacieron las semillas. Los Incas daban gran importancia a las semillas, y de hecho el colorido de sus trajes representa precisamente la variedad de cultivos que existen. 

La cosmovisión andina es fascinante y contempla que todas las cosas y todos los animales tienen alma, y que la vida transcurre en ciclos de creación y destrucción. Conocer y respetar estos ciclos es vivir en consonancia con la naturaleza. Una visión que ahora nos parece antigua o quizá romántica, pero que esconde un conocimiento y una sabiduría sobre el mundo y la astronomía que recién ahora nos estamos dando cuenta de cuán importante es.

Fabiana, Tania, yo y Fernanda en el Chicha
Por la noche me junté con unas chicas del bus y nos fuimos a cenar. Fernanda, una ecuatoriana, Fabiana, una brasileña de Río, y luego se unió Tania, también brasileña. Conseguimos mesa, o mejor dicho, barra, en el Chicha de Gastón Acurio, el mejor restaurante de Cuzco. Excelente comida y me lo pasé genial compartiendo con otras mujeres que también viajan solas. Y cada una por un motivo diferente: autoafirmarse, libertad, conectar con lo espiritual, conocer mundo....

Llegada a Cuzco

Llegué el domingo a Lima después de 12 horas de vuelo desde Madrid. La verdad es que no se hacen pesados gracias a la conexión con internet y al programa de entretenimiento de Iberia. El cambio de horario y el jetlag no me han afectado casi nada, porque bebí abundante líquido y porque llevo una semana con desajustes horarios, durmiendo pocas horas e irregularmente, con siestas en medio. Así que una vez aquí, aproveché el cansancio arrastrado, y en mi primer noche en Cuzco he dormido de un tirón y a pierna suelta.

Mi intención no era quedarme en Lima, solo pasar la noche, y organicé un taxi desde el hotel, conociendo el precio de ante mano. Perú es un poco una ciudad sin ley y vale la pena asegurarse que quien te transporte sea legal. El hotel (Plametto San Miguel) muy cómodo, el desayuno muy pobre y no había calefacción (es normal que no haya, así que si uno es friolero, más vale asegurarse de que se puede pedir un radiador). Pero no es un gran problema, ya que no hace mucho frío en esta ciudad ubicada entre el ecuador y el trópico y que tiene una niebla perenne sobre ella. En Lima casi nunca se ve el sol!

La bonita Plaza de Armas de Cuzco

Al día siguiente me llevaron al aeropuerto y salí hacia Cuzco. Sobrevolando el paisaje rocoso y desértico uno se imagina las condiciones de vida tan duras que esta gente está acostumbrada a soportar. Una dureza que se refleja en los rostros de muchos y que a veces da la sensación de que su rictus refleja una suerte de enfado por no habérseles sido reconocido su singularidad y su originilidad. 

Después de sobrevolar pequeños pueblos incrustrados en profundos valles, con accesos precarios cortados sobre la montaña, surgen algunos núcleos más grandes y finalmente Cuzco. El avión da todo un rodeo a la ciudad antes de aterrizar con una frenada bastante brusca, ya que la pista no es muy larga. Pequeñas casitas pueblan el paisaje y cubren las colinas que rodean la ciudad, reflejando en mil destellos la intensa luz del sol cuzqueño. Acostumbrada a ver casas encaladas, me resulta la vista extraña, todo muy marrón. Aquí no se ven esos pueblos blancos sobre el paisaje como en España, y es que lo normal son las casa de adobe, marrones, por lo que dejar el ladrillo visto es lo más natural.

No más pisar Cuzco se nota la altura como un vago mareo, pero a la vez la atmósfera es ligera y alegre. Tengo cuidado en respirar lento y profundo y en no tener prisas. Creo que el mal de altura puede venir por no adaptarte a las sensaciones y por seguir el entusiasmo y la alegría que da. Por lo demás, todo se arregla con un poco de descanso, cena ligera y mate de coca.